Recientemente, un juez ha dictado cuatro meses de detención preventiva para dos policías que están siendo investigados por presuntamente haber proporcionado teléfonos celulares al exfiscal general del Estado, Roger Mariaca, durante su estancia en el penal de Cantumarca, en Potosí.
La pesquisa se inició luego de que informes de inteligencia identificaran comunicaciones sospechosas provenientes del interior del recinto penitenciario. Aunque durante una requisa en la celda de Mariaca no se halló un teléfono móvil, las investigaciones se centraron en los funcionarios que tenían acceso a él.
Entre los implicados se encuentra un funcionario que trabaja como asesor jurídico en el penal. La indagación busca aclarar cómo se llevaron a cabo las llamadas, quiénes fueron los destinatarios y si hay otros funcionarios o personas ajenas involucradas.
Además, otros efectivos policiales han sido incluidos en este proceso. Las medidas cautelares fueron fijadas tomando en cuenta la situación particular de cada uno de los investigados, y no deben ser consideradas como una sentencia.
Las autoridades están en la tarea de juntar más pruebas que ayuden a esclarecer las circunstancias de las comunicaciones y determinar las posibles responsabilidades de los implicados.