Ubicado en el centro del municipio de Porongo, 'El Paurote' es un manantial histórico que ha sido fundamental para la comunidad durante años. En tiempos donde no había acceso a agua potable, este manantial suministraba el recurso vital a los habitantes, convirtiéndose en un símbolo de la identidad cruceña que hoy busca recuperarse ante los desafíos del tiempo y el cambio climático.
Desde la década de los años 50, 'El Paurote' ha sido un lugar crucial en la vida de los porongueños. Sin norias ni sistemas modernos de agua, la población acudía a esta colina para abastecerse de agua, realizar quehaceres y encontrar un lugar de esparcimiento. Aida Velasco, una aguatera de la zona, recuerda con nostalgia cómo ella y su madre acudían a recolectar agua de este manantial.
Las mujeres de Porongo tenían como rutina diaria caminar hacia el manantial con tinajas y la tradicional tutuma. La comunidad siempre ha valorado la pureza de sus aguas, considerándolas bendecidas. "Era un agua muy sana, muy bendecida por nuestro patrono San Juan Bautista", recuerda Velasco, reafirmando la importancia cultural y espiritual de 'El Paurote'.
El interés por preservar este manantial ha llevado a las autoridades locales a implementar medidas de protección. Marco Vilchez, del área de Cultura y Turismo de Porongo, informó que la legislación municipal ha declarado a 'El Paurote' como patrimonio natural, reconociendo su importancia en la historia y cultura del lugar.
Simultáneamente, la Gobernación de Santa Cruz está trabajando en un proyecto integral para restaurar la zona y transformarla en un destino turístico y educativo. Danilo Drakic, arqueólogo de la Gobernación, explica que la iniciativa incluye la creación de un circuito que relatará la historia de Porongo y su vínculo con 'El Paurote', además de integrar el museo de la iglesia local.
La conservación de este manantial también busca destacar la importancia de los acuíferos en Santa Cruz. 'El Paurote' se presenta como un modelo de conciencia sobre el cuidado de los recursos hídricos, especialmente en un contexto marcado por el cambio climático.
A pesar de los cambios que ha vivido la región, 'El Paurote' sigue siendo un símbolo vivo de la cultura cruceña. La sabiduría popular dice: "Quien toma agua del Pauro, se queda en Porongo", reflejando la conexión profunda que los visitantes y habitantes tienen con este legado que promete ser un atractivo para futuras generaciones.