De acuerdo al Informe Planeta Vivo 2026, la población promedio de especies monitoreadas ha disminuido un 73% en todo el mundo y un asombroso 95% en América Latina y el Caribe entre los años 1970 y 2022. Este análisis, realizado por la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), incluye casi 35.803 tendencias poblacionales de 5.790 especies de vertebrados.
La naturaleza enfrenta una grave degradación que afecta no solo la biodiversidad, sino también los recursos esenciales para la humanidad como alimentos, agua y aire limpio. Las principales causas de esta crisis son la pérdida de hábitats, la sobreexplotación y el cambio climático. Aunque se han observado resultados positivos en acciones de conservación, estas no son suficientes por sí solas para revertir el daño causado.
Transformaciones necesarias para la recuperación
El informe subraya la importancia de transformar tres sistemas clave: los sistemas alimentarios, que son responsables de gran parte de la pérdida de hábitats; los sistemas energéticos, que están relacionados con las emisiones que provocan el cambio climático; y los sistemas financieros, que aún respaldan actividades nocivas para la naturaleza. La transformación implica fomentar una producción agrícola sostenible, reducir el desperdicio de alimentos, avanzar hacia energías renovables y dirigir las inversiones hacia prácticas que beneficien el medio ambiente.
"Estamos en un punto de inflexión y tenemos la oportunidad de impulsar modelos productivos sostenibles que generen bienestar para las comunidades y las economías locales, mientras contribuyen a conservar los bosques y la biodiversidad", afirma Jordi Surkin, director sénior de Conservación de WWF-Bolivia.
El informe también señala ejemplos de recuperación exitosa, como en el caso de las tortugas verdes y los tigres, que demuestran que las intervenciones de conservación pueden tener resultados efectivos. En Bolivia, es posible avanzar hacia la recuperación de la biodiversidad mediante la transformación de los sistemas de producción y consumo hacia modelos más sostenibles.
Para lograr cambios positivos, es vital que gobiernos, empresas, inversionistas, organizaciones y comunidades trabajen en conjunto. Sus decisiones sobre producción, consumo e inversión son fundamentales para asegurar un futuro más sostenible.
En resumen, el Informe Planeta Vivo 2026 enfatiza que la pérdida de biodiversidad puede ser revertida, pero que es crucial actuar con rapidez y eficacia. La recuperación de especies y ecosistemas depende de la implementación de soluciones concretas y sostenidas que promuevan la salud de nuestro planeta y aseguren el bienestar de las futuras generaciones.