El pasado 18 de octubre, los Sony Pictures Studios en Culver City, Los Ángeles, se llenaron de un vibrante color rosa para el Victoria’s Secret Fashion Show 2026. Este evento fusionó fantasía y elegancia con deslumbrantes presentaciones de lencería, supermodelos y actuaciones musicales, marcando una vez más su sello distintivo en la moda.
Los espectaculares looks incluyeron una fusión de encajes, plumas y brillos, creando una atmósfera mágica. Desde corsés ajustados hasta amplias alas, la pasarela exhibió una variedad de estilos que fueron desde lo etéreo hasta lo dramático, finalizando con un segmento en blanco que resaltó bordados y cristales.
Kylie y Bella: Las protagonistas del evento
Uno de los momentos más destacados fue la primera aparición de Kylie Jenner, quien deslumbró con un conjunto de lencería blanca que incluía una minifalda de gasa y alas de plumas. El toque especial de la noche fue el Fantasy Bra, diseñado por Jacob & Co, compuesto de oro y 4.410 diamantes, que incluía una impresionante piedra amarilla de 75,54 quilates y cuyo valor alcanzó los 50 millones de dólares.
Bella Hadid abrió el desfile con un look inspirado en la naturaleza. Su atuendo incluía un sujetador floral en tonos multicolores y enormes alas decoradas con ramas y flores, creando una conexión visual con un jardín encantado. En su segunda aparición, optó por un estilo más ligero y etéreo en blanco.
Gigi Hadid también se destacó en la pasarela con looks plateados y celestes, que variaron desde un delicado encaje hasta un conjunto blanco con aplicaciones luminosas, manteniendo un equilibrio entre el minimalismo y el glamour.
El desfile no solo fue un espectáculo visual, sino que también incluyó actuaciones musicales de artistas como Megan Moroney, Tate McRae y Megan Thee Stallion, quienes aportaron una dimensión adicional al evento con vestuarios que se complementaban con la estética de la pasarela.
Finalmente, el cierre del show estuvo a cargo de Adriana Lima, quien desfiló con un impresionante conjunto blanco adornado con flecos y alas brillantes, cerrando la velada con un toque de majestuosidad y esplendor.