Cristiano Ronaldo ha recibido una sanción de treinta días de suspensión y una multa de 255 euros, impuesta por el Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) debido a su salida de la concentración en Copenhague el 30 de septiembre. Este incidente ha generado un intenso debate en los medios de comunicación de Portugal sobre su posible retorno a la selección en noviembre, cuando ya habrá completado su castigo.
De los treinta días de suspensión, diecinueve están considerados como cumplidos, lo que permitiría a Ronaldo estar disponible para los partidos contra Dinamarca y Gales programados para el 14 y 17 de noviembre respectivamente. Sin embargo, su inclusión en la convocatoria sigue siendo incierta debido a su conflicto con el seleccionador Jorge Jesus.
La reacción de la prensa ha sido variada. Desde el semanario 'Expresso', se destaca que la sanción no tendrá un impacto significativo, sugiriendo que tanto la multa como la suspensión son más simbólicas que efectivas. A modo de comparación, mencionan el caso de Ricardo Carvalho en 2011, quien fue sancionado con un año de exclusión por una situación similar.
Por otro lado, el periódico 'Observador' señala que estar disponible no garantiza que Ronaldo sea convocado, lo que resalta la tensión existente entre el jugador y el entrenador. A su vez, 'Diário de Notícias' cuestiona la cantidad de la multa, sugiriendo que los 255 euros podrían no ser un mensaje suficientemente fuerte sobre la disciplina en la selección.
En cuanto a la reacción internacional, medios como 'A Bola' y 'O Jogo' han calificado la sanción de "ridícula" y "mínima", cuestionando la severidad del castigo. A pesar de que la resolución deja la puerta abierta para su regreso, el próximo anuncio de convocatorias será decisivo para determinar si se repara la relación entre Ronaldo y Jorge Jesus.