Durante su visita a Tarija, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, hizo un llamado a la unidad entre las regiones del occidente y oriente del país, enfatizando la necesidad de eliminar el odio y las divisiones que han marcado el panorama nacional.
Paz resaltó que es fundamental superar las divisiones regionales y establecer una agenda que permita avanzar en objetivos compartidos por todos los bolivianos. Su discurso busca fortalecer la cohesión nacional en un contexto de diferencias políticas, sociales y económicas.
El mandatario subrayó que el desarrollo de Bolivia requiere el involucramiento de todas las regiones, priorizando los intereses nacionales por encima de los conflictos existentes. Propone fomentar un diálogo entre los diferentes sectores para generar consensos y acuerdos.
Esta declaración fue hecha pública a través de la Unidad de Comunicación Estratégica (UCE), cuyo mensaje gira en torno a la importancia de la unidad y la reconciliación en el país. Sin embargo, la comunicación no especifica acciones concretas ni establece plazos para la implementación de esta propuesta.