La comunidad de Nariño, en Colombia, se encuentra en estado de alerta tras el feminicidio de Blanca Pardo, de 72 años, quien fue hallada sin vida hace un mes. Hasta el momento, las autoridades no han logrado identificar ni capturar a ningún sospechoso del crimen.
Blanca Pardo fue encontrada desnuda y con evidentes signos de agresión sexual, a escasos diez minutos a pie de su hogar. La última vez que se comunicó fue con su hija, Jenny Pardo, mientras recogía huevos en su propiedad. Alarmados por su ausencia al día siguiente, los familiares iniciaron su búsqueda.
Originaria del municipio de San Bernardo, Blanca era madre de seis hijos y se dedicaba a la producción y venta de quesos. La revista feminista Volcánicas ha difundido el testimonio de su familia, haciendo un llamado para que se haga justicia en este caso.
La falta de avances en la investigación ha generado pronunciamientos de diversas figuras públicas. La congresista indígena Aida Quilcué ha instado a las autoridades a asegurar que este crimen no quede impune y a reforzar la seguridad para todas las mujeres, sin importar su edad o ubicación.
El Ministerio de Justicia también ha expresado su condena por lo ocurrido, con el ministro Iván Cancino transmitiendo sus condolencias y solicitando a las instituciones pertinentes que aceleren las indagaciones para llevar a los culpables ante la justicia.
Según la Defensoría del Pueblo, en lo que va de 2026 se han registrado 278 feminicidios en Colombia, de los cuales 17 han ocurrido en el departamento de Nariño. Este trágico evento ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las mujeres mayores en las zonas rurales, donde la falta de acceso a servicios de protección es una realidad preocupante.