Mundo 7 octubre 2026 Por Paola Justiniano

El calentamiento global y su impacto en el hielo antártico

La reducción del hielo en la Antártida se ha vuelto una realidad inminente, con proyecciones que indican que esta situación influirá en el nivel del mar de forma alarmante, alcanzando hasta 25 centímetros de aumento para el año 2100, de acuerdo a un análisis publicado en la revista Nature Geoscience.

El estudio destaca que las emisiones de gases de efecto invernadero, originadas principalmente por el uso de automóviles y la generación de energía mediante carbón y gas, siguen elevando las temperaturas del aire y del océano circundante a la Antártida. Esto desestabiliza las plataformas de hielo y acelera el flujo de los glaciares hacia el océano.

Los modelos predictivos desarrollados mediante aprendizaje automático han permitido analizar diversas combinaciones sobre cómo responderá el hielo antártico a distintas condiciones ambientales. Sin embargo, el aumento de las nevadas no será suficiente para compensar la pérdida de hielo, a pesar de que el aire más caliente puede transportar mayor humedad.

A pesar de que algunos estudios sugerían que las nevadas podrían equilibrar el deshielo, el estudio concluye que esto no ocurrirá. Aunque la humedad adicional podría traducirse en más nieve, no será capaz de detener el deshielo, lo que plantea serias preocupaciones sobre el futuro del nivel del mar.

Los investigadores enfatizan que cada tonelada de emisiones que se logre evitar podría contribuir a reducir la pérdida de hielo a lo largo del siglo, pero el reto sigue siendo significativo. Los modelos de aprendizaje automático han revolucionado la manera en que se simulan estos escenarios, brindando una visión más clara de cómo el deshielo impactará a las comunidades costeras.

Con el deshielo de la Antártida avanzando de manera insostenible, la acción inmediata en políticas climáticas será crucial para mitigar los impactos más severos. Sin embargo, se advierte que cada aumento en los niveles del mar representa un desafío mayor para millones de personas que viven en zonas costeras.

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