La ciudad de Moscú se encuentra en estado de conmoción tras el descubrimiento de los cuerpos mutilados de Elena Tsereteli, una empresaria reconocida en el sector inmobiliario, y su hija de 19 años, Daria. Las autoridades han detenido al novio de Elena, Teimuraz Gogiashvili, como principal sospechoso del crimen.
El macabro evento se destapó el 3 de octubre, cuando las fuerzas de seguridad hallaron los restos humanos dentro de bolsas en un apartamento situado en el bulevar Zhulebinsky. Tras las investigaciones, se confirmó la identidad de las víctimas.
Según las indagaciones, Gogiashvili interceptó a Daria tras su entrenamiento, llevándola a un garaje donde la asesinó y posteriormente desmembró. Después de cometer el crimen, regresó al apartamento y le confesó a Elena lo sucedido, antes de dispararle y deshacerse de los cuerpos.
En un intento por encubrir sus acciones, Gogiashvili mantuvo comunicación digital con el novio de Daria, haciéndose pasar por ella para evitar sospechas. Además, intentó engañar a los familiares de las víctimas, afirmando que ambas estaban enfermas y sugiriendo que subieran a su departamento.
La conducta nerviosa del sospechoso llevó a los familiares a alertar a la Policía, lo que resultó en su captura en la provincia de Vorónezh, donde también detuvieron a una cómplice, Tatyana S., cuya participación en el caso está bajo investigación.
Las autoridades están explorando motivos económicos para el doble asesinato, ya que Gogiashvili tenía deudas superiores a 42 millones de rublos (aproximadamente 500.000 dólares) con una empresa de Tula. Actualmente, enfrenta cargos por asesinato y tenencia ilegal de armas.