Charles "Chuck" Feeney, el empresario detrás de Duty Free Shoppers, alcanzó una notable fortuna en el comercio de tiendas libres de impuestos. A diferencia de otros multimillonarios, su vida estuvo marcada por la modestia y la generosidad, eligiendo regalar su riqueza en lugar de acumularla.
En la década de los 60, Feeney y su socio Robert W. Miller dieron vida a Duty Free Shoppers, que rápidamente se estableció como una exitosa cadena de tiendas alrededor del mundo. Para 1964, la compañía contaba ya con 200 empleados en 27 países.
A pesar de su creciente riqueza, Feeney optó por un estilo de vida austero. Usaba objetos cotidianos y económicos, prefiriendo alquilar su vivienda y utilizando el transporte público. Su filosofía era simple: "Solo se puede usar un par de zapatos a la vez".
Nacido en Nueva Jersey en 1931, Feeney creció en un hogar de recursos escasos. Desde joven, trabajaba en diversas actividades para ganar dinero, incluyendo la venta de tarjetas navideñas y sándwiches en la universidad, donde recibió el apodo de "The sandwich man".
Con el tiempo, Chuck Feeney se convirtió en un multimillonario que se cuestionaba el sentido de su riqueza. Decidió que en lugar de acumular más dinero, sería mejor utilizarlo para beneficiar a otros, realizando importantes donaciones a universidades, hospitales y proyectos sociales.
Feeney operó de manera discreta, creando la fundación The Atlantic Philanthropies, a través de la cual donó su fortuna a lo largo de los años. Su enfoque filantrópico era único, ya que deseaba "dar en vida" y no esperar a la muerte para repartir su riqueza.
En 2020, su fundación anunció que había completado la distribución de sus recursos. Feeney, que a esa altura ya no poseía propiedades ni vehículos, vivía en un departamento alquilado con su esposa, Helga, después de haber donado más de $us 8.000 millones a diversas causas.
Chuck Feeney falleció el 9 de octubre de 2023, a la edad de 92 años, en San Francisco. Su vida estuvo marcada por su célebre reflexión: "Morir rico es una desgracia", un lema que resuena intensamente en su legado de generosidad y altruismo.