Mundo 4 octubre 2026 Por Lucía Flores

Oportunidades energéticas en Venezuela tras eventos internacionales

En la última semana de septiembre, se llevaron a cabo simultáneamente dos eventos significativos en Venezuela: el sexto Caracas Gas Forum, organizado por GELA y el IESA, y el Venezuela International Oil and Gas Summit, promovido por VIOGS con el respaldo temático de GELA. La amplia participación de actores del sector energético mundial sugiere un renovado interés en las oportunidades que ofrece Venezuela en el ámbito de los hidrocarburos.

La intervención de Estados Unidos en los asuntos venezolanos, la salida del expresidente Maduro y el nuevo papel de la presidenta interina Rodríguez están generando un ambiente propicio para la inversión privada internacional. Esta apertura busca atraer capital para aprovechar las vastas reservas de hidrocarburos del país, que han sido descuidadas en las últimas décadas.

Durante los 27 años de la era chavista, el sector productivo de Venezuela se vio severamente afectado, con una notable caída en la producción de petróleo y gas. La infraestructura de hidrocarburos quedó en un estado crítico, lo que llevó a problemas de abastecimiento de combustibles y cortes de luz en diversas regiones del país.

Desafíos en el sector gasífero de Venezuela

La situación del gas natural en el país es alarmante. Se estima que hay pérdidas entre 1500 y 2000 millones de pies cúbicos diarios debido a quema y venteo, lo que equivale a cifras que antes generaban ingresos significativos para Bolivia. Esta situación es inaceptable considerando los recursos de que dispone Venezuela.

Es crucial que el gas asociado al petróleo se destine primero a satisfacer las necesidades del mercado interno. Esto ayudaría a mitigar la crisis eléctrica y permitiría que sectores industriales se beneficien de un suministro más accesible de energía.

Además, Venezuela debe considerar exportar su gas natural, renovando sus conexiones con países como Colombia, que está pagando precios elevados por GNL. Facilitando el uso de gasoductos existentes se podrían generar ingresos y diversificar la economía.

"Si esta apertura y paradigma no chorrea y no beneficia al deprimido pueblo venezolano y los beneficiados son solo unos cuantos, la aventura no durará mucho".

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