Stello Cochamanidis, presidente del Comité pro Santa Cruz, expresó su esperanza de que los recientes cambios en el Ministerio Público, que incluyen la destitución de Róger Mariaca y la elección de un nuevo fiscal general, José Armando Urioste, representen un punto de inflexión en la justicia en Bolivia.
Durante una extensa sesión que duró casi 20 horas, la Asamblea Legislativa eligió a Urioste como fiscal general interino con más de dos tercios de los votos, justo cuatro horas después de aprobar la destitución de Mariaca, quien se encuentra detenido bajo acusaciones de liderar una organización criminal dentro del Ministerio Público.
Cochamanidis enfatizó que es fundamental que el nuevo fiscal actúe conforme a la ley y sin privilegios, asegurando que la justicia debe ser accesible y justa para todos, independientemente de su situación económica. "Esperemos que este sea el inicio de una transparencia que vinimos reclamando todos en la Justicia, en el Ministerio Público", afirmó.
El exfiscal Róger Mariaca enfrenta serias acusaciones junto a otros exfuncionarios, incluidos Alberto Zeballos y Martín Irusta, así como el mayor policial Rubén Aparicio, en un caso que ha puesto en tela de juicio la integridad del Ministerio Público durante años.
Cochamanidis también destacó la importancia de que Urioste cumpla su rol de manera adecuada hasta que se designe un nuevo fiscal general definitivo, subrayando que no debe ceder ante presiones políticas ni intereses de gobierno, sino atenerse a las normas y la Constitución del país.