La situación del General Mirko Sokol se vuelve crítica después de un comunicado emitido por el Ministerio de Gobierno, que parece marcar el final de su gestión. Todo esto sucede una semana después de la filtración de audios que revelan la existencia de un grupo de oficiales de rango Mayor, apodados los "Golden", los cuales, según Sokol, habrían recaudado dos millones de dólares para reemplazarlo.
El primer audio fue difundido el lunes 27 de julio, y el general lo corroboró al día siguiente durante una entrevista, donde explicó que la grabación se llevó a cabo en una reunión en la universidad policial. Sin embargo, Sokol intentó restarle valor legal a la grabación y el mismo día, el vicepresidente Edmand Lara presentó una denuncia en su contra.
El miércoles 29, el portavoz del Gobierno reafirmó el apoyo al general Sokol, aunque el ministro de Gobierno se mantuvo en silencio respecto a las acusaciones. A la par, surgió un segundo audio, esta vez dirigido al ministro Marco Antonio Oviedo, lo que complicó aún más su situación.
El jueves 30, el Ministerio de Gobierno llevó a cabo un evento de seguridad ciudadana, del cual Sokol estuvo ausente, y que fue encabezado únicamente por el ministro de Gobierno. En esa misma jornada, la Policía canceló un evento programado para celebrar el Bicentenario en Santa Cruz, argumentando disturbios en San Matías como la razón.
Ya para el viernes, se filtró un tercer audio, pero Sokol insistió en que estas grabaciones estaban fuera de contexto y que no debían tomarse en cuenta. Sin embargo, su relación con el gobierno ya estaba deteriorada.
El domingo, en una entrevista, Sokol declaró que la captura del expresidente Evo Morales no era una prioridad para la Policía, lo que fue rápidamente contrarrestado por el ministro Oviedo, quien subrayó que esta aprehensión era esencial para el gobierno. A esto se sumó un comunicado oficial que reforzó esta posición.
La última señal que podría indicar su inminente destitución ocurrió durante el velorio del teniente Yerson Álvarez, donde Sokol no estuvo presente, aunque sí asistió su Estado Mayor. Con estos acontecimientos, se perfilan tres claros indicios que podrían llevar a su reemplazo al frente de la Policía.