En un ejercicio táctico denominado “Vigilante Nocturno”, 71 operadores de Fuerzas Especiales se entrenaron en técnicas de coordinación con drones, enfocándose en operaciones nocturnas contra el narcoterrorismo. Esta actividad busca optimizar la efectividad de las unidades en el combate a estas organizaciones criminales, según un informe de CTB Media.
Durante el entrenamiento, los participantes realizaron procedimientos que mejoran la comunicación entre las operaciones terrestres y aéreas, utilizando drones como apoyo a las acciones de los equipos especiales. Se llevaron a cabo varias maniobras que incluyeron normas de seguridad y operativas específicas.
Prioridades del Gobierno en Seguridad
El Gobierno de Rodrigo Paz ha priorizado la lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo. En una declaración del 18 de septiembre, el presidente mencionó que la ampliación del Estado de Excepción facilitaría acciones más contundentes contra las organizaciones criminales.
A raíz de incidentes violentos en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, se han desplegado unidades especiales de las Fuerzas Armadas y un fuerte operativo policial para restaurar el orden en la región, según el Ministerio de Gobierno.
El uso de drones en operaciones de seguridad ha sido una práctica que ya implementa la Policía en Bolivia, que los ha integrado en sus sistemas de vigilancia. Sin embargo, no se ha encontrado una fuente oficial que vincule directamente el ejercicio “Vigilante Nocturno” a una operación específica o a la conocida “Operación Evo”, lo que limita la información sobre acciones concretas.
Lo único confirmado es el número de operadores que participaron en el entrenamiento y la mejora en la coordinación entre los drones y las Fuerzas Especiales, mientras que detalles sobre el objetivo operativo más allá del ejercicio no han sido divulgados.