La Fiscalía en La Paz ha decidido aceptar la denuncia interpuesta por el diputado Rolando Pacheco del partido AP contra la Boliviana de Aviación (BoA). Los acusados en esta denuncia son Reynaldo Ramos, padre del gerente comercial de la empresa, y Germán Lara, quien tiene el cargo de planificador y control de tripulantes.
Estanislao Finfera, el gerente de BoA, se comunicó con EL DEBER y afirmó que no ha recibido ninguna notificación legal respecto a este caso. Finfera también comentó sobre lo que considera como infidencias dentro de la empresa, lo que agrava la situación.
Según la denuncia presentada, Pacheco sostiene que Reinaldo Ramos, quien no forma parte de la compañía, ha estado revisando documentación y asistiendo a reuniones, actos que considera como usurpación de funciones y uso indebido de recursos de la empresa.
Respecto a Germán Lara, Pacheco argumenta que fue nombrado oficialmente para su puesto el 17 de agosto, pero que ya estaba actuando en funciones desde el 23 de julio, lo que podría ser considerado como un delito de concusión.
Finfera respondió a las acusaciones diciendo que las denuncias carecen de fundamento. Explicó que realizó un viaje a Miami para defender los intereses de la empresa en un juicio de importantes dimensiones, argumentando que su presencia era necesaria para tratar un litigio de 750 mil dólares.
A pesar de las acusaciones, Finfera aseguró que hasta ahora no ha sido convocado por la Fiscalía para declarar y que la empresa cuenta con un equipo de asesores listos para responder a las denuncias que se presenten en su contra.
El gerente destacó que es preocupante que la información sobre las denuncias provenga de dentro de la misma empresa, y afirmó estar en proceso de identificar a los responsables de las filtraciones que, según él, están dañando la reputación de BoA.