Recientemente, el Manchester City fue declarado culpable de 114 de los 115 cargos que le imputó la Premier League por supuestos incumplimientos en sus normas financieras. La resolución es un avance en un proceso que se inició en febrero de 2023, pero aún no se han determinado las sanciones que el club podría enfrentar.
El siguiente paso en este proceso es definir las sanciones correspondientes, que podrían incluir desde una simple amonestación hasta una severa deducción de puntos o incluso una expulsión de la liga. Hasta el momento, el Manchester City ha manifestado su intención de apelar esta decisión.
De los cargos confirmados, 54 se relacionan con información financiera, 14 con pagos a jugadores y entrenadores, 5 con normas de la UEFA, 7 con las reglas de sostenibilidad financiera de la Premier League, y 35 con la supuesta falta de cooperación durante la investigación.
Este no es el primer enfrentamiento del Manchester City con las autoridades deportivas. En 2020, la UEFA le impuso una suspensión de dos años de competencias europeas por violaciones similares. Sin embargo, el club logró revertir esa sanción en el Tribunal de Arbitraje Deportivo, aunque tuvo que pagar una multa de aproximadamente 10 millones de euros por no colaborar con la investigación.
El Manchester City sostiene que cumple con todas las normas y considera que existen aspectos que aún deben ser evaluados antes de que el proceso llegue a su conclusión definitiva. La situación del club es especialmente crítica considerando los antecedentes recientes de otros equipos, como el Everton, que enfrentó una deducción de ocho puntos y Nottingham Forest, que recibió cuatro puntos de penalización.
Por el momento, el Manchester City se encuentra a la espera de que se tomen decisiones sobre las sanciones que podrían impactar su posición en la clasificación y sus resultados en el campeonato.
El club considera que existen elementos que aún deben ser valorados y completados antes de que el proceso llegue a su conclusión definitiva.