Una comerciante de Santa Cruz de la Sierra denunció haber sido estafada por una supuesta clienta que utilizó un código QR falso. La mujer entregó mercadería valorada en más de Bs 2.400, pero la compradora dejó de comunicarse tras recibir el pedido.
La comerciante relató que recibió un pedido de sábanas y forros de una persona que se presentó como compradora. Luego de acordar la venta, esta envió un código QR como comprobante de un pago superior a los Bs 2.400.
Confiando en que la transacción estaba realizada, la vendedora preparó el envío de la mercadería y coordinó con un repartidor, quien cobró Bs 40 por el servicio de entrega.
Al revisar sus cuentas, la comerciante se dio cuenta de que el dinero nunca había llegado. Al investigar el código QR, descubrió que este no correspondía a una transferencia válida.
Tras intentar comunicarse nuevamente con la supuesta compradora, la comerciante no obtuvo respuesta. Además, el repartidor que realizó la entrega también dejó de contestarle.
Los afectados realizaron indagaciones por su cuenta y, aunque no hay una confirmación oficial, creen que la estafadora podría estar vendiendo ropa en línea y utilizando métodos similares para obtener productos de manera fraudulenta.
Un modus operandi preocupante
Esta situación ha puesto en alerta a otros comerciantes sobre el uso de códigos QR y la necesidad de verificar transferencias antes de realizar envíos de productos. La confianza puede ser un arma de doble filo, especialmente en transacciones digitales.