Este domingo, desde Santa Cruz, José Luis Gálvez, el vocero del gobierno, hizo un llamado a las distintas organizaciones sociales que se encuentran en estado de emergencia, instando a priorizar el diálogo ante las protestas por la eliminación de la subvención del diésel.
Gálvez explicó que ya se han iniciado reuniones entre autoridades gubernamentales y algunos grupos de transportistas cruceños, enfatizando que el entendimiento es la vía adecuada para resolver los conflictos que enfrenta el país. "Todos debemos adoptar este camino para hallar soluciones", sostuvo.
Críticas a la falta de diálogo
El vocero expresó que aquellos sectores que se niegan a dialogar "están desinformando a la población", sugiriendo que la eliminación de la subvención no fue una decisión tomada a la ligera, sino una situación que el gobierno debe enfrentar.
Gálvez comentó que el anterior gobierno utilizó de manera inapropiada las reservas económicas, con un costo de 15 mil millones de dólares, para mantener la subvención, lo que a largo plazo no resultó sostenible. Aseguró que la decisión de quitar la subvención responde a la necesidad de un cambio en la política económica del país.
Además, el vocero presidencial advirtió sobre la importancia de no mezclar las legítimas demandas sociales con intereses políticos. "No repitamos los errores del pasado que llevaron a 53 días de paralización que afectaron gravemente al país", concluyó.
Gálvez reafirmó que, aunque se haya eliminado la subvención, el gobierno continúa protegiendo al pueblo boliviano. "Se retira la subvención que era un incentivo para el robo y la corrupción, pero se mantiene un compromiso de protección hacia los ciudadanos", finalizó.