Mundo 21 septiembre 2026 Por Marcelo Vaca

El pulso global entre China y EE.UU. por la regulación de la IA

El debate sobre la regulación de la inteligencia artificial (IA) ha evolucionado de cuestiones técnicas a un enfrentamiento geopolítico entre EE.UU. y China. Ambas naciones plantean visiones distintas sobre cómo debe ser gestionada esta potente tecnología, enfocándose no solo en la necesidad de regulación, sino también en quién debería llevarla a cabo y con qué objetivos.

Postura de EE.UU.: Control y ralentización

El debate se avivó recientemente cuando Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, propuso que las empresas de IA desaceleren el desarrollo de sus modelos para poder gestionar adecuadamente los riesgos asociados. Su propuesta incluye tres pasos: acceso continuo a evaluadores externos, coordinación entre empresas democráticas para establecer estándares de seguridad y colaboración global.

Amodei también subrayó la necesidad de que las democracias mantengan una ventaja sobre las autocracias, haciendo hincapié en no vender tecnología avanzada a China, detener el contrabando de chips y garantizar la seguridad de los sistemas de IA.

Mientras tanto, la postura dentro del gobierno estadounidense es variada. Algunos legisladores trabajan en un proyecto de ley que obligaría a las empresas a colaborar con expertos gubernamentales en la verificación de sus modelos. Sin embargo, otros, incluido el expresidente Donald Trump, creen que EE.UU. ya cuenta con suficientes herramientas regulatorias para supervisar el sector sin necesidad de intervenciones adicionales.

La visión de China: Gobernanza y colaboración

Por su parte, China propone una gobernanza global de la IA, enfatizando la colaboración en lugar del control. La Cancillería china ha afirmado que ya regula la IA a través de leyes nacionales de ciberseguridad y busca trabajar con otros países para abordar los desafíos de seguridad en el ciberespacio.

Recientemente, China ha establecido varios centros de desarrollo de IA en diferentes naciones y ha lanzado iniciativas como el Centro de Cooperación en IA China-BRICS. Además, ha creado la Organización Mundial de Cooperación en IA, que desarrollará principios de gobernanza y ofrecerá capacitación en esta tecnología a países en desarrollo.

En Europa, se han hecho llamados a aumentar los esfuerzos para evitar la dependencia de tecnologías extranjeras, con recomendaciones para mejorar la colaboración entre gobiernos e instituciones en el área de IA.

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