El presidente Rodrigo Paz afirmó que la reciente extensión del estado de excepción en Bolivia, por 90 días más, permitirá al Gobierno adoptar medidas más severas contra el narcoterrorismo. Esta decisión, tomada mediante el Decreto Supremo 5707, fue aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional el 17 de septiembre con 100 votos a favor.
Durante un evento en la refinería Guillermo Elder Bell en Santa Cruz, el mandatario señaló que no permitirá que "unos pocos criminales" desestabilicen el país, resaltando la importancia de actuar con firmeza contra el narcoterrorismo y otros grupos radicales.
Militarización y operativos en Santa Cruz
La estrategia del Gobierno incluye la militarización de San Ignacio de Velasco, donde se ha desplegado una unidad de élite militar tras una oleada de violencia que resultó en cuatro muertes en 48 horas. Este plan busca restaurar la seguridad y atraer inversiones a la región, vital para el desarrollo económico de Santa Cruz.
Además, se ha implementado un plan de contingencia que coordina los esfuerzos del Gobierno, las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana y la Gobernación de Santa Cruz. Gracias a los operativos iniciales, se han detenido a cinco ciudadanos brasileños con armas, quienes estarían relacionados con organizaciones criminales como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).
Paz destacó que es fundamental no permitir que el narcoterrorismo gane terreno en el país, enfatizando que los ciudadanos son la fuerza y la dignidad necesarias para enfrentar esta adversidad. Subrayó que las organizaciones criminales de Brasil están activas en la frontera, donde luchan por el control de rutas de tráfico de drogas.