La noche del miércoles, varios manifestantes de extrema derecha se agruparon frente a la casa de los padres de la cineasta israelí Rachel Szor, una de las directoras del documental "Naza", que aborda los mecanismos militares que permiten al ejército israelí llevar a cabo bombardeos en Gaza. Este trabajo ha sido reconocido en el Festival de Venecia.
La protesta, que tuvo lugar en Savyon, a 19 kilómetros de Tel Aviv, fue liderada por el activista Mordechai David, quien incitó a sus seguidores a hacer eco de consignas que exigían "pena de muerte para los traidores" y a mostrar carteles en contra de aquellos que consideran que han fallado a los soldados israelíes. Estas acciones fueron documentadas en un video publicado por Reuters.
Los asistentes, en su mayoría hombres, se hicieron presentes con banderas israelíes y militares. A pesar de la fuerte presencia, no hubo intentos de forzar la entrada a la casa de los padres de Szor durante la manifestación.
Mordechai David hizo un llamado a sus seguidores para reunirse en la residencia familiar de Szor y, si lograba ubicarla, planeaba organizar una protesta similar en el domicilio de Yuval Abraham, el otro director del documental, quien también se encuentra fuera de Israel en este momento.
En un video compartido en redes sociales, David afirmó que cuando los cineastas regresen, sus seguidores los perseguirán "legalmente" y buscarán obstaculizar sus movimientos. Este activista es conocido por dirigir protestas y acosos en las casas de figuras públicas y opositores en Israel.
El Ejército israelí ha desmentido las acusaciones presentadas en el documental y ha puesto en duda la veracidad de los testimonios anónimos utilizados en la producción. Además, el primer ministro Benjamín Netanyahu anunció la propuesta de dos proyectos de ley que buscan aumentar las sanciones contra quienes difamen a los soldados, incluyendo la posibilidad de revocar la ciudadanía en ciertos casos.
Las declaraciones del ministro de Cultura, Miki Zohar, en las que pidió la revocación de la nacionalidad de los directores de "Naza" por considerarlos traidores al Estado, también han generado un gran debate en la sociedad israelí, reflejando la polarización actual en el país.