Policial 14 septiembre 2026 Por Paola Justiniano

Marset se mostró desafiante ante la DEA antes de ser capturado

En marzo de 2025, Sebastián Marset, un conocido narcotraficante uruguayo, recibió un mensaje del agente de la DEA, Michael Greisen, instándolo a entregarse. En lugar de ceder, Marset optó por desafiar al agente, afirmando que era "mucho más inteligente que toda la DEA junta".

Este intercambio se dio en el marco de una investigación más amplia, donde los fiscales estadounidenses alegan que Marset estuvo involucrado en el envío de cocaína a Estados Unidos y en actividades de conspiración para su distribución.

El contacto inicial entre Marset y Greisen ocurrió tras la detención de Susana C. R., pareja de Marset, en el aeropuerto El Dorado de Bogotá. A pesar de que Greisen intentó comunicarse con ella, la mujer se negó a conversar, lo que llevó al agente a contactar directamente a Marset.

Greisen advirtió a Marset que su captura era inminente y le ofreció una salida legal. Sin embargo, Marset respondió con desdén, afirmando que "nunca lo atraparán" y que la justicia no existía, mostrando una actitud desafiante durante toda la conversación.

Además de los mensajes, Marset también tuvo una llamada directa con Greisen, donde reiteró su deseo de seguir evadiendo a las autoridades. En esta conversación, el narcotraficante expresó que no temía a la DEA y que continuaría con su vida delictiva.

Casi un año después de estos intercambios, Marset fue finalmente arrestado en una mansión de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, el 13 de marzo de 2026. Su captura ha generado controversias sobre la participación de la DEA en la operación, con versiones encontradas entre la Fiscalía estadounidense y la defensa de Marset.

Marset se enfrenta a múltiples cargos en Virginia, que incluyen conspiración para el lavado de dinero y narcoterrorismo, así como tráfico de cocaína. Tras su detención en Bolivia, fue trasladado a Estados Unidos, donde afronta un proceso penal que podría tener serias consecuencias para su futuro.

Sigue leyendo