El gobernador de Santa Cruz, JP Velasco, ha solicitado la eliminación inmediata de los subsidios a los combustibles en Bolivia. En un mensaje extenso, Velasco destaca la necesidad de adoptar medidas que permitan la libre importación de combustible y un plan de respaldo para los sectores más vulnerables del país.
Aseguró que aunque es una decisión complicada, es crucial para evitar problemas mayores en el futuro. Esta postura se alinea con los argumentos del presidente Rodrigo Paz, quien también argumenta que los subsidios limitan los recursos para proyectos en diferentes regiones.
"Gobernar también significa tomar decisiones difíciles hoy para evitar consecuencias mucho peores mañana".
Velasco explicó que el sistema actual implica comprar combustible caro en dólares y venderlo a un precio muy bajo en bolivianos, lo que crea presión sobre las finanzas y la economía del país. Afirmó su postura de liberar el mercado, permitiendo a los privados importar y comercializar combustible para fomentar la competencia.
Reconoció que Bolivia enfrenta tiempos complejos y que no se puede exigir el mismo esfuerzo a una familia en situación de vulnerabilidad que a aquellos con mayores recursos económicos. Para mitigar el impacto, propone un periodo de transición de 90 días donde se proteja a quienes dependen del transporte público.
Durante este periodo, Velasco sugiere mantener un mecanismo tecnológico que registre y regule el transporte público nacional, e incluso considera la implementación de un bono temporal para quienes dependen diariamente del transporte público.
También propone eliminar temporalmente el IVA y el IT en la importación privada de combustibles, con el fin de reducir costos y ofrecer más competencia en el mercado. Además, anunció que pronto dará detalles sobre la gestión de millones de litros de diésel que se ha logrado asegurar para septiembre mediante alianzas público-privadas.
Finalmente, el gobernador reafirmó su apoyo al Gobierno Nacional si decide eliminar completamente los subsidios a los combustibles, siempre que esto se realice con mecanismos que protejan a quienes realmente lo necesiten, enfatizando que esta decisión va más allá de ideologías políticas; se trata de enfrentar una realidad económica urgente.