Economía 14 septiembre 2026 Por Lucía Flores

Aumento en la producción de refinerías no frena importaciones de combustibles

El aumento en la producción de las refinerías bolivianas promete contribuir a la disminución de costos y a mitigar la escasez de combustibles. Sin embargo, el país seguirá importando diésel y gasolina, ya que la capacidad instalada actual no es suficiente para cubrir la demanda nacional.

Según el experto en hidrocarburos, Orlando Vaca, Bolivia requiere aproximadamente 92.000 barriles de petróleo crudo a diario, mientras que las refinerías solo pueden procesar entre 60.000 y 64.000 barriles. Esto genera una diferencia de cerca de 30.000 barriles que deben ser adquiridos en el extranjero.

"Independientemente de que estemos a máxima capacidad de refinación en Bolivia, igual vamos a tener que importar gasolina, diésel y jet fuel"

Aumentar la utilización de las refinerías mejorará la eficiencia y reducirá costos. Además, podría facilitar la producción de derivados como lubricantes, disminuyendo así la necesidad de importaciones.

Sin embargo, la producción interna de crudo es insuficiente. Actualmente, Bolivia produce alrededor de 3.000 barriles diarios, una drástica caída desde los 25.000 barriles en 2006. Esta situación ha llevado al Gobierno a considerar la importación de crudo para su procesamiento en el país.

Vaca alertó que, además de combustibles líquidos, Bolivia podría comenzar a importar gas natural entre 2028 y 2029 si la producción nacional no logra satisfacer la demanda. Este cambio de status podría significar un golpe a la soberanía energética del país, que alguna vez fue un importante exportador regional de gas.

Para revertir esta tendencia, el especialista menciona que se requiere una nueva política de hidrocarburos que atraiga inversiones, lo que podría mostrar resultados en un plazo de cinco a siete años. Sin embargo, la búsqueda de nuevos recursos y la reactivación de la exploración son fundamentales para asegurar el abastecimiento a largo plazo.

El futuro energético de Bolivia dependerá de acciones inmediatas y efectivas para evitar un aumento en la dependencia de combustibles importados. La actividad exploratoria es crucial para garantizar que el país no pierda su capacidad de producción y se convierta en un importador de recursos que antes exportaba.

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