El equipo de Guabirá, bajo la dirección de Leonardo Egüez, ha hecho pública una grave denuncia. Antes del encuentro contra Always Ready, la madre del arquero Manuel Ferrel recibió amenazas de muerte, exigiendo que su hijo permitiera que le anotaran tres goles durante el partido.
En una conferencia de prensa, Egüez expresó su indignación ante esta situación, afirmando que "la vida y el fútbol no pueden permanecer así" y cuestionando la existencia de principios y valores en el deporte. También mencionó que no es la primera vez que ocurren hechos de este tipo, indicando que hay una mafia vinculada a estas prácticas corruptas en el fútbol.
Durante el partido, Guabirá sufrió una derrota aplastante por 6-0, y Ferrel fue sustituido en el minuto 39, cuando el marcador ya mostraba un 3-0 a favor de los rivales. Carlos Añez, capitán del equipo, se disculpó públicamente con la hinchada, subrayando que este tipo de incidentes no representan los valores del club.
El delantero Víctor Ábrego también compartió su experiencia, revelando que no pudo jugar con tranquilidad, ya que temía por la vida de la madre de Ferrel. En sus propias palabras, expresó que decidió pedir el cambio porque no sabía cómo reaccionar si marcaba un gol, ya que eso podría poner en peligro a la madre de su compañero.
Se sospecha que esta amenaza está relacionada con las apuestas ilegales que afectan al fútbol boliviano. El equipo de Guabirá ha solicitado que se lleven a cabo las investigaciones pertinentes para esclarecer los hechos y asegurar la integridad de todos los involucrados.