Las indagaciones sobre la reciente ola de violencia en San Matías, Santa Cruz, sugieren que los supuestos sicarios que participaron en una masacre en una hacienda y en un ataque a una patrulla policial habrían huido hacia Brasil. Esto se relaciona con un incidente ocurrido el viernes, cuando la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) interceptó una avioneta en Mato Grosso do Sul.
Según información proporcionada por fuentes policiales de ambos países, la aeronave podría haber sido utilizada para extraer a los miembros del grupo armado. La avioneta ingresó sin autorización al espacio aéreo brasileño, no presentó un plan de vuelo y no siguió las órdenes de aterrizaje, lo que llevó a la Fuerza Aérea a perseguirla con dos aviones A-29 Super Tucano. Después de un disparo de advertencia, el piloto logró realizar un aterrizaje de emergencia en un camino de tierra, pero al llegar las autoridades, la aeronave ya estaba desocupada y sin carga de drogas.
En el territorio boliviano, la Policía halló una pista clandestina cerca de Ascensión de la Frontera, donde se confiscó una avioneta Cessna, 500 litros de combustible de aviación, armamento y otros materiales tácticos. Además, el cuerpo del subteniente Yerson Salazar Aliendres fue encontrado semienterrado a aproximadamente un kilómetro del sitio, lo que alimenta la teoría de que el lugar servía como centro logístico para una organización criminal.
Las fuerzas de seguridad continúan la búsqueda de Adán Licer Olivera Barbery, conocido como “Grillo”, quien es señalado como el líder del grupo armado. Las autoridades bolivianas están en comunicación con sus pares brasileños para establecer si los pasajeros de la avioneta están relacionados con la masacre en la hacienda Campo Nuevo y el incidente que resultó en la muerte del subteniente Salazar.