Yassir Molina, reconocido líder de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC), ha expresado su descontento con la administración del presidente Rodrigo Paz, argumentando que el gobierno se encuentra tomando decisiones perjudiciales para Bolivia. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Molina arremetió diciendo que "están mandando a la mierda al país".
Las críticas de Molina emergen en un contexto donde el gobierno enfrenta serias dificultades, como la escasez de combustibles, la falta de reservas de dólares, el aumento de precios y una creciente conflictividad política. El propio Rodrigo Paz ha admitido que está atravesando un "año duro" y ha denunciado campañas en contra de su gestión, a la vez que advirtió sobre la posibilidad de más movilizaciones.
Molina, quien se hizo conocido durante la crisis política de 2019 y que pasó un tiempo en prisión por los desmanes ocurridos en la Fiscalía General del Estado, fue liberado bajo condiciones en septiembre de 2025. En abril de 2026, volvió a criticar al gobierno de Luis Arce, acusándolo de persecución y maltrato contra los opositores.
La declaración de Molina se da en medio de un panorama político complicado para el presidente Paz, quien busca formar alianzas con figuras como Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina y Manfred Reyes Villa. Estos acuerdos tienen como objetivo impulsar reformas constitucionales y discutir temas cruciales como la distribución de recursos y la subvención de combustibles.
Las críticas de Molina representan un nuevo desafío para un gobierno que ya enfrenta presiones económicas y demandas diversas desde varios sectores sociales, mientras intenta avanzar con su agenda de reformas.