En un acto realizado el jueves, el comandante general de la Policía Boliviana, coronel Adrián Javier Álvarez, solicitó a los recién nombrados jefes policiales que trabajen en estrategias para mejorar la percepción de seguridad en la población.
Álvarez hizo hincapié en la necesidad de adoptar una postura de "cero tolerancia" frente a la corrupción y cualquier abuso dentro de la institución. Esta declaración fue dirigida a los nuevos comandantes departamentales y directores generales, quienes fueron designados por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
El comandante pidió que se establezcan mecanismos robustos de supervisión y control para prevenir actos de corrupción, señalando que si estos llegaran a ocurrir, los responsables deben ser llevados ante las instancias disciplinarias correspondientes para su evaluación y sanción.
Además, instó a los nuevos jefes a reorganizar la estructura institucional y a formular planes que contribuyan a recuperar la confianza pública en la seguridad.
En su discurso, el coronel enfatizó la importancia de integrar la ciencia policial en la gestión administrativa y destacó la necesidad de utilizar herramientas tecnológicas de vanguardia. En particular, propuso el uso de la inteligencia artificial para la georreferenciación del delito, lo que permitiría respuestas más rápidas ante las inquietudes sobre seguridad.