YPFB ha identificado un rezago acumulado cercano a 6 millones de litros de combustible, así como 630 accesos remotos y 60 accesos locales que presentan vulnerabilidades en su sistema operativo. Estos hallazgos fueron presentados por el presidente de la empresa, Sebastián Daroca, durante una conferencia de prensa donde se expusieron las deficiencias en los distritos comerciales.
Además del rezago, se han encontrado sistemas no integrados, asignaciones manuales y la falta de mecanismos eficaces para rastrear el combustible desde su asignación hasta su entrega. Como medida inmediata, se decidió cerrar estos accesos no esenciales y realizar una auditoría forense para esclarecer las actividades realizadas desde ellos.
Un aspecto crítico del problema es la práctica de asignar combustible que no estaba físicamente disponible en la planta. Esta situación contribuyó al rezago mencionado, permitiendo que las empresas facturaran por volúmenes inexistentes, lo que distorsionaba la atención a la demanda. Ahora, YPFB ha establecido que las asignaciones y facturaciones solo podrán realizarse sobre combustible que esté efectivamente disponible.
El presidente Daroca también destacó que la revisión de las asignaciones históricas reveló que no existían criterios objetivos en las decisiones de asignación, lo que se tradujo en procedimientos poco claros. Por ello, se ha decidido implementar un nuevo método que utilizará criterios basados en datos para regular las asignaciones.
Nuevas herramientas para el control del combustible
Se creará un Centro de Monitoreo y Control que integrará toda la información relevante, permitiendo la identificación de anomalías y el seguimiento de cada cisterna, conductor y volumen asignado. Daroca afirmó que este nuevo sistema proporcionará información en tiempo real, facilitando un análisis más preciso y una trazabilidad completa de las asignaciones.
- Monitoreo en línea de asignaciones de combustible
- Control de transporte y destino del combustible
- Fortalecimiento de la transparencia en el proceso
Entre los próximos pasos, se contempla la integración del Centro de Monitoreo con sistemas de la ANH para agregar datos sobre niveles de combustible en estaciones de servicio. Asimismo, se desplegarán equipos de técnicos para supervisar en campo las asignaciones, comenzando sus actividades en Montero.