Ernesto Justiniano, el actual ministro de Defensa, hizo un llamado directo al exmandatario Evo Morales, pidiéndole que se presente ante la Justicia y asuma su parte de responsabilidad. Esta declaración se produce en un contexto donde se están llevando a cabo protestas y bloqueos en diferentes partes del país.
Justiniano subrayó que, si Evo realmente se preocupa por el bienestar de Bolivia, debería dar un ejemplo como ex presidente y rendir cuentas ante la Justicia. A su juicio, la situación del ex líder no debe ser motivo de enfrentamiento entre los bolivianos.
El ministro también denunció que algunos grupos aliados a Morales buscan "nacionalizar" las protestas que iniciaron por demandas relacionadas con el combustible. Según sus palabras, hay una intención política detrás de estas movilizaciones que busca generar "convulsión" e "inestabilidad", con un foco importante en la región del Chapare.
Las tensiones continúan mientras el Gobierno maneja la situación de los bloqueos. En Yapacaní, se logró levantar cortes a través del diálogo, pero en otras áreas persisten las manifestaciones en contra del Decreto Supremo 5676, que establece un precio de referencia del diésel para grandes consumidores.
Actualmente, Evo Morales enfrenta dos órdenes de aprehensión: una relacionada con una investigación por trata de personas agravada y otra vinculada a los bloqueos que duraron 53 días entre mayo y junio. Justiniano enfatizó que "nadie está por encima de la ley" y reiteró que el ex presidente debe responder ante las autoridades competentes.
Este mensaje del ministro se produce en un momento en que el Gobierno está considerando la posibilidad de extender el estado de excepción, vigente desde el 20 de junio, que fue establecido inicialmente por 90 días. Justiniano mencionó que hay una tendencia hacia la ampliación de este estado debido a las nuevas movilizaciones y bloqueos que se están organizando en el país.
De esta forma, el Gobierno adopta una postura más firme ante Evo Morales, acusando a sectores del Chapare de tratar de convertir las protestas en un movimiento político a nivel nacional, mientras Justiniano exige que el ex presidente abandone la protección de sus seguidores y se presente ante la Justicia.