Durante la inauguración de la Feria Internacional La Paz Expone 2026, el mandatario hizo un llamado a la defensa de la democracia, señalando que el país podría enfrentar un nuevo ciclo de intensa conflictividad política y social.
Paz advirtió que, aunque algunos bloqueos en Santa Cruz fueron levantados tras negociaciones con el Gobierno, la tensión persiste. Este conflicto surge en respuesta al Decreto Supremo 5676, que incrementó el precio del diésel para grandes consumidores, lo que ha generado descontento en varios sectores.
Transformaciones y reformas en la mira de la oposición
El presidente relacionó las amenazas actuales con grupos que, a su juicio, buscan desestabilizar su proceso de transformación. Defendió su propuesta de reforma constitucional e instó a profundizar las autonomías, sugiriendo que una visión federal podría atraer más inversiones y generar mayores ingresos para el país.
Esta alerta se produce tras la reciente presentación de un informe por la OEA, el cual documenta 53 días de bloqueos que afectaron a Bolivia en mayo y junio. A pesar de respaldar el mandato del Gobierno, también sugirió la necesidad de fortalecer el diálogo con los sectores sociales y políticos para prevenir futuros conflictos.
Este año han intentado darle un golpe a Bolivia y no estamos lejos de que quieran generar otro sismo político estructural.
Paz no especificó quiénes podrían estar detrás de un posible intento de desestabilización, pero afirmó con determinación que su administración continuará adelante con sus proyectos. En este contexto de creciente tensión social, su desafío será evitar que las advertencias de un nuevo "sismo político" se conviertan en una crisis a gran escala.