La reciente violencia desatada tras el clásico cruceño entre Blooming y Oriente Petrolero ha llevado a varios incidentes, incluyendo agresiones, robos y daños a vehículos. Entre los afectados se encuentra Juan Pablo Vásquez, un chofer de transporte público, quien denunció haber sido víctima de un ataque perpetrado por un grupo de supuestos hinchas.
Vásquez relató que, después del partido disputado en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, mientras transportaba a sus pasajeros, fue interceptado por una turba. Uno de los agresores sacó un cuchillo y trató de apuñalarlo. "Temí por mi vida", comentó el conductor, enfatizando el peligro que enfrentó.
El violento ataque no solo comprometió su seguridad, sino que también causó daños significativos a su vehículo de trabajo, incluyendo golpes y la sustracción de la placa delantera. Además, uno de sus pasajeros fue agredido, sufriendo el robo de sus pertenencias.
El chofer hizo un llamado a las autoridades para que investiguen el ataque y se identifique a los responsables, ya que su vehículo es esencial para el sustento de su familia. Vásquez, con voz entrecortada, expresó que tras la reciente pérdida de su esposa, se ha convertido en el único proveedor para sus dos hijos menores.
"Soy el sustento de mis dos hijos".
En respuesta a los hechos, el subcomandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Juan Carlos Revollo, informó que se implementó un plan de operaciones antes, durante y después del clásico cruceño. A pesar de los esfuerzos, se reportaron múltiples incidentes, incluyendo arrestos, aprehensiones y daños a la propiedad en varios sectores de la ciudad.
Revollo indicó que se movilizó personal policial a diferentes puntos para atender los incidentes, y según el informe, también se registró una persona apuñalada en medio de los disturbios.