El ministro de Producción Sostenible, Óscar Mario Justiniano, expresó que la raíz del contrabando y el mercado negro se debe a la existencia de dos precios distintos para el diésel. En una reciente conferencia de prensa, sugirió la urgencia de un diálogo abierto para enfrentar estos desafíos, que afectan a diversos sectores productivos y del transporte.
Justiniano subrayó que el principal problema radica en los precios diferenciados del diésel, lo que facilita su desvío hacia el mercado negro. "La situación actual ha dejado en claro que independientemente de los decretos, lo que se debe resolver es la distinción de precios", indicó el ministro.
El ministro enfatizó que es crucial implementar acciones que garanticen el respeto hacia el sector productivo y el transporte, asegurando que tengan acceso al combustible necesario para operar diariamente. Destacó que se deben buscar instancias de diálogo pronto y sin restricciones.
Justiniano también mencionó la necesidad de convocar a los actores involucrados para discutir soluciones que eviten que el diésel sea objeto de contrabando y especulación. Aseguró que es vital construir una fórmula de precios que elimine estas prácticas perjudiciales.
El precio es lo que hace que no tengamos estas diferencias.
A pesar de las inquietudes manifestadas, Justiniano no abordó la posible derogación del Decreto Supremo 5676, que suspende la subvención del diésel para grandes consumidores. En este sentido, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, reafirmó que el decreto se mantendrá, aunque se realizarán los ajustes necesarios para resolver los problemas existentes. La postura del Gobierno es clara: no derogarán esta norma.
Daroca hizo estas declaraciones antes de una reunión con cívicos y la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), resaltando la importancia de encontrar un consenso que aborde las preocupaciones del sector productivo y transporte en Bolivia.