Una operación conjunta entre la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile y la Fiscalía de Alto Hospicio resultó en la desarticulación de una red de trata de personas que estaba activa en el país vecino. Tras casi seis meses de indagaciones, se rescataron 12 víctimas, dos de ellas adolescentes de 15 y 17 años, y se detuvo a 10 personas presuntamente involucradas en esta organización.
La investigación reveló que la red, compuesta por bolivianos y chilenos, se dedicaba a captar mujeres en Bolivia con falsas promesas de empleo. Posteriormente, las trasladaban a Chile a través de pasos fronterizos ilegales en la zona de Colchane.
Una vez en Chile, las víctimas eran conducidas a inmuebles en las comunas de Iquique y Alto Hospicio, donde eran forzadas a la explotación sexual en prostíbulos clandestinos. El operativo se llevó a cabo en la madrugada del viernes, abarcando allanamientos simultáneos en seis diferentes domicilios.
El resultado fue la detención de cinco miembros de la organización bajo orden judicial y otros cinco en flagrancia durante la intervención. Entre los arrestados había hombres presentes en los lugares al momento del operativo.
La fiscal Camila Albarracín informó que la pesquisa comenzó en diciembre de 2025 y que, mediante diversas técnicas investigativas, se logró desentrañar la estructura de la red y el papel de cada uno de sus integrantes.
Mauricio Jorquera, jefe de la PDI de Tarapacá, destacó que las diligencias permitieron seguir el rastro de las víctimas desde Bolivia hasta su llegada a Chile y reunir pruebas fundamentales para el caso.
Las autoridades continúan trabajando para identificar a todas las víctimas y determinar si hay más personas involucradas. La formalización de los detenidos ha sido extendida hasta el miércoles, a la espera de analizar las evidencias incautadas durante los allanamientos.