El 27 de agosto, el presidente Rodrigo Paz Pereira aprobó el Decreto Supremo N.º 5683, que incrementa la asignación del Tesoro General de la Nación (TGN) a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para importaciones de combustible de Bs 1.000 millones a Bs 2.000 millones.
Este decreto modifica el anterior, el N.º 5652, emitido el 9 de julio de 2026, que inicialmente aprobaba la utilización de hasta Bs 1.000 millones para cubrir la diferencia entre los costos de importación y el precio preterminal del petróleo crudo.
El artículo único del nuevo decreto especifica que el límite de asignación se eleva a "Hasta Bs2.000.000.000 (DOS MIL MILLONES 00/100 BOLIVIANOS)". Sin embargo, esto no implica que la totalidad de la suma se desembolsará de inmediato, ya que dependerá de la disponibilidad financiera del TGN.
La decisión del Gobierno busca responder a la situación económica actual y asegurar la estabilidad en los precios de los combustibles en el país, garantizando así el abastecimiento de hidrocarburos en todo el territorio nacional.
El mecanismo de asignación establecido en julio se mantiene, permitiendo al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas transferir recursos a YPFB, según la disponibilidad financiera, para cubrir las diferencias de importación del petróleo crudo.
Este decreto surge en un contexto donde hay discusión y negociaciones con distintos sectores sobre precios y abastecimiento de combustibles. A pesar de la ampliación en la asignación, no se modifican directamente los precios del diésel ni de la gasolina.
La responsabilidad de la ejecución de este decreto recae en los ministros de Economía y Finanzas Públicas y de Hidrocarburos y Energías. La norma fue emitida en el Palacio de Gobierno y lleva la firma del presidente Paz Pereira y de los ministros correspondientes.