YPFB ha comenzado el proceso de selección para la provisión de hidrocarburos líquidos en 2026, con ofertas económicas abiertas en Santa Cruz. En este contexto, Álvaro Ríos, exministro de Hidrocarburos, expresó su preocupación sobre el desabastecimiento actual, señalando que el país está sufriendo una escasez de gasolina y diésel que podría extenderse al GLP.
Ríos estimó que la deuda total de Bolivia en el sector energético oscila entre 1.200 y 1.250 millones de dólares, incluyendo a diversas empresas de servicios. Destacó que YPFB tiene deudas significativas, con 800 millones de dólares pendientes a Trafigura y Vitol, además de 300 millones a operadoras privadas bolivianas por la venta de crudo y GLP.
El exministro enfatizó que para asegurar el suministro de gasolina y diésel, es fundamental que el ministro de Economía y Finanzas proporcione a YPFB los dólares necesarios para realizar compras a tiempo. A esto se suma la exigencia de los transportistas que traen el producto desde los puertos, subrayando la precaria situación financiera de YPFB.
Ríos aclaró que la forma en que YPFB realiza contratos internacionales es a través de volúmenes por plazos, no adquiriendo cantidades individuales. Actualmente, YPFB busca un postor mediante un proceso de licitación pública, aunque advirtió que si no cumple con los plazos de pago, puede enfrentar problemas con los proveedores.
Entre las empresas que participaron en la licitación, Ríos mostró sorpresa por la inclusión de Persian Mechanical International, de la cual no tenía conocimiento previo, mientras que mencionó que compañías como Trafigura son consideradas necesarias, aunque llegan a un límite en sus créditos.
Finalmente, Ríos indicó que para abordar la crisis energética en Bolivia, es urgente la implementación de reformas estructurales, incluyendo una nueva ley de hidrocarburos que elimine subsidios. Aseguró que "el país necesita dólares" y sugirió que la negociación con el FMI debería haberse realizado antes del inicio del actual gobierno.