La tan esperada pelea entre José ‘Chicho’ Medina y Carlos Bazán tuvo lugar en el coliseo Los Fabriles de Santa Cruz, donde alrededor de 4.000 fanáticos se dieron cita para presenciar el enfrentamiento. Medina, expeleador de UFC, se llevó el triunfo en el segundo round gracias a la intervención del árbitro.
La rivalidad entre ambos luchadores fue muy palpable, con semanas de provocaciones y discusiones que elevaron la tensión antes del combate. No solo se trataba de un título en juego, sino de un conflicto personal que atrajo la atención del público.
Durante la pelea, Medina demostró un control claro al someter a Bazán, quien recibió varios cortes en su rostro. Ante el evidente daño, el árbitro decidió detener la pelea en el segundo round, finalizando así el combate antes de lo esperado.
La decisión del árbitro provocó una fuerte reacción entre los asistentes. Mientras Medina celebraba su éxito, los seguidores de Bazán comenzaron a lanzar objetos, lo que llevó a que se reforzara la seguridad en el lugar.
Tras su victoria, Medina no dudó en alimentar aún más la controversia con su comentario: “Lo bailé como quise”, lo que indica que la rivalidad entre los luchadores continuará más allá del octágono y promete más enfrentamientos en el futuro.
A pesar de que la pelea estaba programada para cinco rounds, el estado en que quedó Bazán hizo imposible continuar. Los cortes y el sangrado del peleador llevaron a la intervención del árbitro para proteger su integridad.
Finalmente, Medina tuvo que abandonar la arena bajo la protección de la policía y el personal de seguridad, mientras la tensión continuaba entre los espectadores. Así, se cerró una noche que no solo definió al campeón de Champion 25, sino que también sumó un nuevo capítulo a una rivalidad que ha capturado la atención de todos.