Economía 18 agosto 2026 Por Diego Peña

YPFB enfrenta una deuda elevada de $us 800 millones por importaciones de combustibles

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se encuentra ante una complicada situación económica, ya que requiere aproximadamente $us 360 millones al mes para la importación de gasolina y diésel. Esto se traduce en una presión financiera que ha generado una deuda con los proveedores que ronda los $us 800 millones, según lo señalado por su presidente, Sebastián Daroca.

Durante su participación en el programa la Otra Noche (ON), Daroca explicó que los proveedores ofrecen plazos de hasta 120 días para el pago, lo que ha contribuido a la acumulación de la deuda. "Cada mes son 360 millones por mes. Esta deuda se va incrementando en cuatro meses, debe estar en este momento del orden de unos 800 millones de dólares", comentó.

El presidente de YPFB destacó que no consideran esta cifra como una deuda común, sino como un desfase temporal relacionado con los plazos de pago y la recepción de combustibles. Gracias a las líneas de crédito de las empresas internacionales, YPFB ha podido continuar recibiendo los carburantes necesarios.

YPFB importa cerca de 200 millones de litros de diésel mensualmente, lo que incrementa la necesidad de divisas a unos $us 360 millones cada mes. Esta dependencia de importaciones ha llevado a una tensión financiera considerable, sobre todo por la diferencia entre el costo de importación y el precio de venta del combustible en el mercado interno.

Por ejemplo, el costo de importación del diésel es de aproximadamente Bs 15 por litro, mientras que la venta se realiza a Bs 9,80, lo que genera una pérdida de alrededor de Bs 5 por litro, que está bajo el esquema de subvención por parte del gobierno.

En respuesta a esta problemática, se emitió el Decreto Supremo 5676, que establece un precio de referencia de Bs 18 por litro para grandes consumidores. Esta medida busca iniciar un proceso de sinceramiento de precios y aliviar la carga financiera que enfrenta YPFB.

Sin embargo, Daroca señaló que este grupo representa solo entre el 10% y el 15% de la subvención, por lo que no es una solución definitiva al problema financiero de la empresa, pero sí es un paso hacia la mayor participación de importadores privados en el mercado.

La situación de YPFB también está relacionada con el abastecimiento, ya que la compañía ha visto disminuida su autonomía de combustible de más de 10 días a solo unos pocos días de reserva, afectada por el aumento de precios internacionales y bloqueos que obstaculizaron la entrada de carburantes al país. Para mitigar esta crisis, el Gobierno ha realizado transferencias del Tesoro General de la Nación para ayudar a YPFB a cumplir con sus obligaciones de pago y asegurar el abastecimiento.

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