Nelson Virreira, un destacado dirigente campesino, ha calificado el aumento del precio del diésel a 18 bolivianos como una verdadera "declaración de guerra al pueblo boliviano". Criticó que esta decisión se tomara en horas de la madrugada, lo que considera como una falta de transparencia por parte del gobierno.
Virreira enfatizó que este incremento impactará directamente a los sectores más vulnerables de la sociedad, quienes ya enfrentan condiciones de pobreza extrema. Su preocupación se centra en cómo esta medida afectará a los productores agroindustriales, quienes verán aumentar sus costos de producción.
"Los grandes productores de azúcar, arroz y aceite, entre otros, se verán forzados a trasladar estos costos a los consumidores", advirtió Virreira. Esto, a su juicio, se traducirá en un aumento de precios que afectará a los bolivianos más empobrecidos.
El dirigente también hizo un llamado al presidente Rodrigo Paz, advirtiendo que su decisión podría provocar movilizaciones sociales en respuesta a esta política. Además, cuestionó la privatización de la comercialización de combustibles, la cual considera perjudicial para la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
"Con este dieselazo, R. Paz acaba de declararnos la guerra al pueblo boliviano"
Virreira concluyó enfatizando que el decreto que incrementa el precio del diésel sienta un peligroso precedente que podría llevar a la privatización total de la comercialización de combustibles en el país, lo que, según él, podría tener consecuencias devastadoras para el sector energético nacional.