Economía 31 julio 2026 Por Paola Justiniano

Bolivia lidera la informalidad laboral en América Latina, a pesar de la mejora en el empleo regional

América Latina ha visto un avance positivo en sus mercados laborales en 2025, con una de las tasas de desocupación más bajas en décadas y una reducción en los niveles de informalidad, según un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sin embargo, el documento también resalta que aún persisten desafíos estructurales significativos en la región.

La OIT señala que la tasa de desocupación ha bajado al 5,3%, un indicador alentador que refleja la creación de empleo formal y un proceso de consolidación después de la recuperación post-pandemia. Esta tendencia se ha observado de manera generalizada en diversas subregiones, impulsada por factores como una menor expansión de la oferta laboral y un aumento en la participación de las mujeres en el mercado laboral.

A pesar de estos logros, el informe advierte que cerca de la mitad de la población ocupada sigue trabajando en condiciones informales, destacando diferencias notables entre países y sectores. Las mujeres, en particular, enfrentan barreras que dificultan su acceso y permanencia en el empleo, muchas veces vinculadas a la desigual distribución de responsabilidades de cuidado.

El informe también resalta que la tasa de informalidad ha alcanzado su nivel más bajo desde el inicio de la pandemia, lo que sugiere un avance hacia la formalización laboral y una mejora en la calidad del empleo en la región. Sin embargo, las disparidades entre los países indican que se requieren políticas diferenciadas que aborden las características específicas de cada mercado laboral.

Bolivia se posiciona como el país con la mayor tasa de informalidad en la región, con un alarmante 82,2%. Le siguen Ecuador (70,1%), Perú (69,8%), Paraguay (64,3%) y Colombia (54,3%), mientras que países como Uruguay y Chile presentan cifras significativamente más bajas, con 22,4% y 25,1% respectivamente.

Las proyecciones para 2026 sugieren un crecimiento continuo del empleo y una disminución del desempleo, pero para mantener estas mejoras, será crucial que los países implementen políticas que fortalezcan la calidad del empleo, mejoren la productividad y amplíen las oportunidades laborales.

Sigue leyendo