Evo Morales, exmandatario de Bolivia, ha manifestado su preocupación ante el reciente aumento de los precios de los combustibles, que considera resultado del Decreto Supremo 5503, aprobado en diciembre de 2025. Según su análisis, este decreto continúa vigente con el nuevo incremento, que establece el precio del litro de diésel en Bs 18.
En el departamento de Santa Cruz, el costo de la gasolina ya alcanza los Bs 18 por litro, mientras que el diésel se comercializa a Bs 20. Morales advirtió que la fijación de precios y la venta de combustibles están ahora en manos del sector privado, lo que considera una política alineada a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El exlíder del MAS enfatizó que estas medidas podrían llevar a una crisis alimentaria, afectando tanto la siembra como la cosecha. Además, argumentó que la situación económica de muchas familias bolivianas se verá agravada por estas decisiones.
"Denunciamos y condenamos que esta medida llevará a la hambruna al pueblo boliviano porque pone en riesgo la cosecha y la siembra".
Morales expresó su dolor ante la difícil situación económica que atraviesa gran parte de la población, destacando que las políticas impuestas desde el exterior carecen de programas sociales y productivos, lo que está perjudicando a las familias más vulnerables.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad y solidaridad del pueblo boliviano, invitando a la reflexión en torno a las consecuencias de estas decisiones gubernamentales en la economía nacional.