Jorge Richter, analista político, ha expresado serias preocupaciones sobre la crisis de abastecimiento de combustibles en Bolivia, señalando que la escasez de divisas es un obstáculo crucial para mantener el suministro en todo el país.
Según Richter, el Gobierno de Rodrigo Paz se enfrenta a un déficit de dólares que ha llevado a lo que él describe como un "bicicleteo" del combustible, repartiendo de manera desigual los recursos entre regiones como Santa Cruz y Cochabamba.
El experto estima que el país necesita alrededor de 70 millones de dólares cada semana para asegurar un abastecimiento adecuado de combustibles. Además, mencionó que existe una deuda de aproximadamente 700 millones de dólares con las empresas Trafigura y Vitol, lo que considera una situación insostenible.
Richter también instó al presidente Rodrigo Paz a realizar cambios en el rol de Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB) respecto a la importación y comercialización de combustible, enfatizando la urgencia de combatir el mercado negro.
"Es fundamental que se erradique el mercado ilegal de combustible", afirmó.
Mientras la falta de dólares y los problemas en la comercialización persistan, Richter advierte que las colas en las estaciones de servicio y la escasez de carburante seguirán afectando negativamente al transporte y a varios sectores productivos.