El procedimiento de inspección técnica ocular del avión Hércules C-130, que se estrelló en El Alto transportando papel moneda del Banco Central de Bolivia (BCB), fue suspendido. Esta decisión se debió a que 13 de las 49 personas convocadas para participar en la investigación no se presentaron.
El abogado Miguel Chávez, parte del proceso, criticó que estos individuos no hubieran recibido las notificaciones correspondientes, señalando al Ministerio Público como el responsable de asegurar que todos los citados estén informados y presentes. "Es lamentable que no hayan llegado; la responsabilidad recae en el Ministerio Público, que dirige la investigación", expresó Chávez en una entrevista.
La nueva fecha para realizar la inspección se establece para el 24 de agosto, donde se llevará a cabo la revisión técnica y, posteriormente, la reconstrucción de los hechos relacionados con el siniestro.
Este accidente, que tuvo lugar el 27 de febrero, dejó un saldo trágico de 22 personas fallecidas y aproximadamente 30 heridos. La indagación también se centra en esclarecer el destino de la carga de billetes que la aeronave transportaba y en identificar posibles responsabilidades en el caso.
Chávez agregó que se ha solicitado al BCB que aclare si el dinero en cuestión tenía algún valor antes del accidente. Indicó que la empresa encargada de trasladar los billetes debería haberlos depositado en las bóvedas del BCB para que adquirieran su valor comercial. Según el abogado, la empresa responsable ha cubierto los daños, planteando que la verdadera víctima de este episodio es la empresa y no el BCB o el Estado.