Economía 12 agosto 2026 Por Diego Peña

Transformación en los hábitos de compra de los bolivianos tras 53 días de bloqueos

Un reciente informe de Worldpanel by Numerator revela que los bloqueos de 53 días entre mayo y junio no solo modificaron temporalmente los hábitos de consumo de los bolivianos, sino que aceleraron un proceso de cambio que ya estaba en marcha. Las familias han comenzado a adaptar sus compras a una economía más incierta, optando por productos alternativos y reduciendo la cantidad de artículos adquiridos.

La directora comercial de Worldpanel by Numerator Bolivia, María Cecilia Torres, explica que la crisis no generó nuevas conductas de compra, sino que intensificó tendencias previas. Los hogares de Bolivia ya estaban ajustando sus hábitos de consumo, y los bloqueos obligaron a una priorización del gasto y búsqueda de nuevas formas de abastecimiento.

El estudio indica que durante el periodo crítico de los bloqueos, se evidenció un deterioro en la confianza del consumidor, lo que llevó a una disminución en la disposición a adquirir bienes duraderos. A pesar de esto, el consumo masivo mostró una leve contracción, con un cambio hacia compras de menor tamaño, reforzando patrones que ya se venían observando.

Torres destaca que uno de los aprendizajes significativos es que las modificaciones en los hábitos de consumo ya estaban ocurriendo antes de la crisis. Los bloqueos simplemente aceleraron esa evolución, haciendo que las familias reconfiguraran sus prioridades de compra ante un escenario de mayor incertidumbre.

El análisis también resalta que la reacción de los hogares varió de acuerdo a la ciudad. En La Paz, muchas familias llegaron al periodo más agudo de los bloqueos con un cierto nivel de provisiones, mientras que en El Alto prevaleció un comportamiento de compras más frecuentes y en mercados cercanos.

Además, se identificó que no existe un único perfil de consumidor boliviano. Las diferencias en los hábitos de compra y la preparación de los hogares entre distintas ciudades generan respuestas diversas ante crisis similares, información vital para las empresas que buscan adaptar sus estrategias comerciales.

El estudio muestra un cambio en la composición de la canasta familiar. En La Paz, las categorías de lácteos sufrieron por problemas de disponibilidad, mientras que productos de larga duración como conservas y café instantáneo ganaron terreno. En contraste, en El Alto, los consumidores se mostraron más dispuestos a sustituir productos tradicionales y recurrir a ferias y mercados de barrio ante la escasez en los establecimientos habituales.

Worldpanel by Numerator concluye que las realidades de consumo en Bolivia son variadas y que las empresas que comprendan estas diferencias estarán en una mejor posición para atender a un consumidor que se muestra cada vez más resiliente y exigente.

Sigue leyendo