El pasado sábado 1 de agosto, en la región de San Matías, ubicada en la frontera con Brasil, periodistas y camarógrafos de tres canales de televisión experimentaron un alto nivel de control de seguridad que dificultó su labor informativa. Este hecho se produjo durante una serie de operativos realizados por agentes estatales en el departamento de Santa Cruz.
Según informes de la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), se registraron al menos dos incidentes entre efectivos policiales y un grupo de ocho reporteros que se encontraban en la zona para cubrir los acontecimientos. Imágenes compartidas en redes sociales muestran a agentes antidroga confrontando a los periodistas en una pista de aterrizaje clandestina, a la que estos habían accedido utilizando sus propios vehículos.
La tensión fue palpable, a pesar de que los reporteros portaban chalecos de prensa y credenciales visibles, levantando micrófonos y cámaras con el fin de identificarse ante los policías, quienes estaban en búsqueda de los responsables de un ataque ocurrido el 30 de julio. En este incidente, desconocidos emboscaron a un vehículo policial en Ascensión de la Frontera, resultando en la muerte de un oficial.
La región de San Matías, capital del municipio en la provincia Ángel Sandóval, se encuentra a 673 kilómetros de la capital departamental de Santa Cruz y ha sido identificada como un punto crítico de actividades relacionadas con el crimen organizado. La prohibición de acceso para los medios de comunicación complicó aún más la cobertura de las acciones de rastrillaje y búsqueda de los sospechosos que causaron esta ola de violencia.