El sector del transporte pesado ha entrado en estado de alerta y ha establecido un plazo de 15 días para que el Gobierno convoque a una reunión y atienda sus demandas, destacando la crítica situación del abastecimiento de combustible.
Domingo Ramos, representante del sector, hizo hincapié en que si no se recibe una respuesta en el tiempo estipulado, están dispuestos a adoptar medidas de presión. "En 15 días, si no nos escuchan, no descartamos medidas de presión", afirmó.
Ramos también se refirió a las dificultades que enfrentan para acceder a los carburantes y solicitó que se implementen controles más estrictos para combatir el presunto desvío de combustible. En ciertas áreas del norte de La Paz y en regiones mineras, el precio del diésel ha llegado a incrementarse entre Bs 15 y Bs 16 por litro.
Además, el sector reclamó al presidente Rodrigo Paz que convoque a una reunión para tratar estas problemáticas y realizar una evaluación conjunta sobre el estado de las carreteras junto con el Ministerio de Obras Públicas.
Los transportistas esperan que, en los próximos 15 días, se logre una reunión con las autoridades donde se puedan discutir soluciones efectivas a los problemas de abastecimiento de combustible, infraestructura vial y distribución de carburantes.