El violento ataque armado en San Matías, que resultó en la muerte de tres personas y dejó a una más gravemente herida, ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en esta región fronteriza del país. Jorge Santistevan, coronel retirado del Ejército y actual secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, afirmó que este tipo de incidentes son un reflejo de la actividad del sicariato y la lucha por el control de las rutas del narcotráfico.
En una entrevista con Notivisión, Santistevan aseguró que la situación en San Matías es alarmante. "La población se encuentra atrapada por el miedo y la influencia de grupos del crimen organizado. Es una zona roja, dominada por el narcotráfico y prácticamente abandonada por el Estado. Aquí, la gente no se atreve a hablar sobre las organizaciones criminales", subrayó.
Según el experto, la región es un punto estratégico para el tráfico de drogas, conectando localidades bolivianas con el estado brasileño de Mato Grosso y la ciudad de São Paulo. Además, sugirió que el reciente ataque podría ser parte de una disputa territorial entre diferentes bandas criminales.
"Con este crimen, se están marcando fronteras. Aquellos que se apartan o traicionan a sus organizaciones enfrentan consecuencias fatales. Es evidente que el Comando Vermelho tiene mayor presencia que el Primer Comando Capital en esta zona", indicó.
Santistevan también hizo hincapié en la necesidad de una respuesta estatal efectiva. "Es crucial implementar un cuerpo de élite que opere de manera permanente en San Matías para recuperar el control del territorio y garantizar la seguridad de sus habitantes", afirmó.
El ataque se produjo cuando cuatro presuntos sicarios brasileños irrumpieron en un inmueble y abrieron fuego contra las víctimas. Tres bolivianos murieron en el lugar y un sobreviviente, quien recibió un disparo en el pecho, fue trasladado a la ciudad brasileña de Cáceres para recibir atención médica.
Las autoridades bolivianas están llevando a cabo investigaciones para esclarecer el móvil del ataque y la identidad de los atacantes, y no descartan ninguna hipótesis en este caso. La Policía continúa recolectando pruebas y testimonios para dar con los responsables.