Durante los últimos días, los transportistas de diferentes partes del país han expresado su frustración por la falta de diésel, obligándolos a permanecer en filas durante varias jornadas en las estaciones de servicio.
En Cochabamba, se observó una fila de aproximadamente un kilómetro en una estación situada en la avenida Blanco Galindo, donde camiones, buses y otros vehículos esperan por el tan necesario combustible. Un conductor comentó que ha pasado tres noches esperando por diésel, señalando que las entregas no se realizan los fines de semana, lo que complica aún más la situación.
Otro transportista, quien también lleva el mismo tiempo en la fila, indicó que debido a las limitaciones en el almacenamiento de combustible, no ha tenido más opción que permanecer en el surtidor hasta lograr abastecerse.
La crisis no se limita a Cochabamba; en Roboré, Santa Cruz, los conductores también han manifestado su descontento debido a las dificultades para conseguir diésel. Exigen una distribución más regular para que sus vehículos no sigan inactivos.
En La Paz, la situación es similar, con filas en algunas estaciones de servicio. A media tarde, un surtidor en la avenida Montes llegó a quedarse sin gasolina, lo que genera aún más inconvenientes para los usuarios.
El tiempo de espera prolongado sigue afectando la actividad del transporte, resultando en pérdidas significativas para los conductores, quienes reclaman urgentemente una solución al problema de abastecimiento de carburantes.