En 2004, Lionel Messi regresó al Club Grandoli de Rosario, la misma institución donde comenzó a jugar a los cinco años. Durante esa visita, el ahora astro del fútbol evocó los momentos vividos en sus primeros años y el rol fundamental que desempeñó su padre, Jorge Messi, quien era el técnico del equipo.
La reciente muerte de Jorge Messi, ocurrida este sábado, ha hecho que esa entrevista de hace más de dos décadas adquiera un nuevo significado. Lionel recordó con melancolía los días en que pasaba horas en las canchas del club junto a su familia, donde su padre dirigía sus partidos.
"Cuando era pequeño, jugaba aquí y todo era diferente. Recuerdo que mi papá era el técnico y nos reuníamos toda la familia los domingos. Pasamos momentos maravillosos juntos", compartió Messi en aquella ocasión.
También hizo hincapié en la atmósfera que se vivía durante los partidos, donde la felicidad reinaba: "Me acuerdo lo bien que la pasaba, había mucha gente en las tribunas y todo era muy lindo. Pero ahora ha cambiado tanto que apenas lo reconozco".
Messi, en su charla, mencionó que su equipo en Grandoli solía ganar con facilidad, y subrayó la influencia de su papá en esos triunfos. "Mi papá era el técnico, y ganábamos todo. Teníamos un gran equipo y siempre triunfábamos en la liga rosarina. Era genial jugar con mis primos, quien era el arquero", recordó con una sonrisa.
Cuando se le preguntó si los logros eran más de él o de su padre, Lionel, riendo, respondió: "De los dos, de los dos. Aunque mi papá era un tipo tranquilo, solo miraba el partido y salía cuando alguno se lastimaba".
Además, Messi rememoró uno de sus goles más memorables en su infancia, que anotó contra un equipo llamado Amanecer. Detalló cómo logró sortear a varios rivales y marcar un tanto que aún genera risas entre su familia al recordarlo.
La relación entre Lionel y Jorge ha sido siempre muy especial, reflejada en diversas apariciones públicas. En una entrevista de 2007, Messi se emocionó al escuchar un mensaje de su padre sobre los momentos compartidos y los desafíos superados juntos. "Por encima de ser un gran futbolista, sos una excelente persona", le dijo Jorge en ese mensaje.
El vínculo entre ellos se reforzó con el paso del tiempo, especialmente cuando Messi destacó el amor que su padre tenía por el fútbol y cómo ambos compartían sus análisis sobre los partidos. Lionel también recordó las largas horas de trabajo de su padre y cómo eso influyó en su propia manera de criar a sus hijos, buscando estar presente en sus vidas de una manera que su padre no pudo estar en la suya.
El testimonio de Lionel en 2004 se convierte en un emotivo retrato de sus inicios en el fútbol, donde un niño de cinco años jugaba en Grandoli dirigido por su padre. Tras el fallecimiento de Jorge Messi, esas memorias resuenan con más fuerza, recordando el legado que dejó en la vida de Lionel.