El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, ha señalado que el modelo actual de subsidios en Bolivia ya no puede sostenerse y que el país se enfrenta a una decisión crucial sobre su política de carburantes.
Ríos propone establecer un nuevo precio de Bs 15 por litro para la gasolina y Bs 17 para el diésel, además de fijar el GLP en Bs 120. Según él, estos ajustes ayudarían a estabilizar la economía y asegurar el suministro y la importación de combustibles.
En su análisis, Ríos destaca que la permanencia del sistema actual ocasiona largas filas en las estaciones de servicio, fomenta el contrabando y genera problemas de abastecimiento. También criticó las condiciones en las que operan YPFB y la ANH, argumentando que el modelo vigente propicia prácticas irregulares.
El exministro enfatiza que el Gobierno debe decidir entre recortar o eliminar las subvenciones para garantizar el abastecimiento o continuar con el esquema actual, que podría perpetuar las dificultades para acceder a los combustibles.
"Es necesario sincerar la economía", afirmó Ríos, en un contexto donde las demoras para obtener gasolina y diésel afectan a transportistas, productores y ciudadanos, convirtiendo el acceso a estos recursos en un tema crítico tanto económico como social.